Oye Carlos ¿porqué tuviste que decirle que la amabas a Mariana?
La casi caótica mente de Astrid, la casi perfecta mentada de madre que te dije hoy.
Habló de un nivel de lucidez que sólo yo entiendo, habló de que nunca he sido igual. ¿Lo entiendes? Hablo de mí... No de tu sentir, sólo del mío, por ahora es el que me interesa.
Aquí nada más desordenando.
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